Zer nolako hezkuntza eredua nahi dugu kultura humanistikoa eta zientziaren arteko banaketa ezabatzeko?
Se trata de una cuestión que suscita gran interés, si bien quizás resulte excesivo hablar en la actualidad de divorcio entre la cultura humanista y la científica; dicho planteamiento, contextualizado históricamente, resulta más propio del siglo XIX y, más concretamente, del surgimiento de la segunda enseñanza, impulsado por el incipiente liberalismo de la época. El desarrollo de la segunda enseñanza en España estuvo caracterizado por una continua sucesión de planes de estudios, una sucesión que reflejaba las diferentes maneras de entender la naturaleza y los objetivos de dicho nivel educativo: el denominado bachillerato clásico, con una orientación claramente conservadora, y el denominado bachillerato moderno, defendido a ultranza por liberales y progresistas. Esas diferencias ideológicas, representativas de los partidos que ostentaban el poder en cada momento, se traducían en la práctica en la concesión de un mayor o menor peso a materias de corte clásico-humanista o de corte científico.
