Berri korporatiboak

2009/11/20

Conclusiones

Eusko Ikaskuntza avanza las primeras conclusiones de su XVII Congreso "Innovación para el progreso social sostenible". Posteriormente publicará las conclusiones definitivas.

La innovación es consustancial a la humanidad y ha permitido su constante evolución, sin embargo se constata una distancia importante entre el discurso político sobre innovación y la relevancia de la innovación que se aprecia en la realidad social. El aprendizaje colectivo se hace necesario para que la innovación social logre nuevas formas de gobernanza.

El eje Justicia del XVII Congreso de Eusko Ikaskuntza destaca la importancia de aumentar la participación ciudadana fomentando y promoviendo la co-responsabilidad, el empoderamiento de la ciudadanía y la creación de metodologías que permitan su logro, así como crear y re-crear espacios como la plaza pública.

Esa primera reflexión concuerda con el impulso por la revalorización de lo público, espacio este donde se encuentran los sujetos sociales y sus intereses particulares. Aquí la sociedad civil tiene la oportunidad de manifestar su identidad y defender sus derechos ante las instancias de gobierno, posicionadas con intereses particulares que con frecuencia las alejan de su responsabilidad con el bien común.

Nuevas formas de gobernanza reivindica el eje Calidad de vida. Gobernanza que implique mayor responsabildad social tanto individual como colectiva, ya que la calidad de vida actual es precaria y el consumo no ha garantizado el bienestar del ser humano.

Nuevas formas de gobernanza se han visto también necesarias desde el eje Globalización. El objetivo es evitar la marginación de diversos colectivos sociales. Emerge la importancia de integrar las modalidades de innovación científica y tecnológica con la innovación social, debido al protagonismo que tienen los países del norte en el desarrollo de las primeras tecnologías y el impacto que generan en la sociedad propia y en las del tercer mundo.

Igualmente se constata esta hegemonía desde el eje Sociedad solidaria, y cuestiona la condición de universalidad de los derechos fundamentales.

En defensa de los derechos fundamentales, el eje Sistema de Género evidencia la lacra social que supone la violencia contra la mujer, manifestada explícitamente en la esfera privada pero que está sustentada en los mandatos culturales. Es necesario reconocer la visibilidad e importancia que tienen los estereotipos en los medios de comunicación y en la educación y que muestran el peso que tienen los sistemas de género como sistemas de poder.

La participación de las mujeres a lo largo de la historia en el conocimiento científico, en los procesos sociales y en el aporte social que significa la responsabilidad en el ámbito familiar y doméstico ha sido sistemáticamente silenciada. El eje Memoria social se ha hecho eco de ello y aboga por crear nuevos modelos y abandonar referencias sustentadas en la memoria mítica.

La tensión social es inherente a la vida social e incorporarla en el contexto de la democracia de pleno derecho premite la emergencia de la ciudadanía corporizada en las personas y en los colectivos. El buen manejo de la tensión social es un desafío para la sociedad vasca y el diálogo está en la base.

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