¿Qué modelo educativo necesitamos para eliminar el divorcio actual entre la cultura humanística y la científica?
A primera vista, la pregunta puede presentar un cierto sesgo que me gustaría poner de manifiesto de antemano para poder exponer también desde el inicio, cuál quisiera que fuera mi punto de vista.
Pienso que la cuestión se puede leer en tres perspectivas.
- Perspectiva negativa: ¿quién tiene la culpa de ese divorcio?
- Perspectiva positiva: ¿cómo podemos evitar ese divorcio o fomentar un puente entre ambas dimensiones de la cultura?
- Perspectiva crítica: ¿es posible eliminar el divorcio o fomentar más bien una sintonía? ¿no será una utopía pensar así?
